ENTREVISTA A MARCELA ORTEGA, FUNDADORA Y DIRECTORA DE LA CASA HOGAR DULCE REFUGIO

Alethia Archilee

 

“Un mundo sin moda, sería como un mundo sin color”.Marcela Ortega


 Hay muchas personas en el mundo que ven el dolor ajeno y se conmueven; pero mejor aún: hay otras que además deciden hacer algo para sanarlo.

 

Cuando conocí la casa hogar “Dulce Refugio”, me encontré con una imagen que se contraponía exponencialmente al concepto que tenía sobre los hogares sustitutos, influenciado por algunos filmes e ideas preconcebidas al respecto. En mi mente suponía un entorno lúgubre y falto de vida. Gracias a Dios, esta idea fue disipada por la gente que habita en este cálido centro: allí se respira armonía y, sobre todo, se denota el amor con el que Marce ha edificado su sueño.

Marcela Ortega, directora de la casa hogar “Dulce Refugio”, es una clara muestra de que cuando se toma la decisión de ayudar, se pueden concretar actos extraordinarios. Ella, dispuesta a entregarse en cuerpo y alma a trabajar por los demás, representa la bondad y la nobleza que existe en muchos mexicanos.

 

Cuando me incorpore como voluntaria, creía que yo iba a enseñar algo de lo poco que sé de inteligencia emocional; sin embargo, la que ha recibido las lecciones ahí soy yo. Los niños y jóvenes con los que tengo el placer de compartir, se han convertido en mis maestros. Si ustedes pudieran presenciar la inteligencia, disciplina y perspicacia que los caracteriza, y escuchar la seguridad con la que se expresan, también se impactarían (como yo) de la gran capacidad que tienen estos niños para identificar sus emociones. Son tan receptivos y participativos, que cada sábado, después de interactuar con ellos, mi vida retoma sentido al abrazar todo el afecto y comprensión que me otorgan sin miramientos.

 

Ellos son el resultado del esfuerzo que día con día realiza la Ma (como afectuosamente le dicen) y su equipo de trabajo. Creo que es imprescindible que conozcan su historia, porque esta mujer tiene mucho para enseñarnos a todos, y tal vez, después de profundizar en la esencia del arduo trabajo que realiza día con día, quieran también ayudarle a servir.

De cabello corto y pelirrojo, ataviada con una chamarra de cuero, y unos lentes que enfatizan la fuerza de sus ojos, esta mujer de corazón de oro comenzó contándome que es originaria del Distrito Federal, siendo la tercera de cuatro hermanos. Desde muy pequeña demostró tener un carácter transgresor que, gracias a la guía de su familia, pudo canalizar adecuadamente. Espabilada para los estudios, requería poca dedicación para obtener buenos resultados. Al crecer cursó un tiempo la carrera de odontología; sin embargo, al darse cuenta que eso no era lo suyo, decidió tomar un rumbo distinto.

 Desde temprana edad comenzó a modelar (al igual que su hermana), y por algunos años posó para diversas marcas como Tequila Sauza, cigarros Comander y Baronet, además de aparecer en diversos comerciales de televisión y portadas de revista. Contrajo nupcias por primera vez a los 19 años, y como fruto de esta unión, tuvo a Miguel Gómez Ortega y Marcela Belén Gómez Ortega. Durante un buen tiempo, se aventuró a viajar por el continente. Mochila al hombro, recorrió gran parte de Centro, Sudamérica y casi todo México.

 

Todo este cúmulo de experiencias la prepararon para enfrentar la situación que cambió radicalmente sus propósitos personales. A los 39 años de edad, mientras trabajaba como asistente en un consultorio médico, le detectaron cáncer de matriz, pronosticándole solamente tres meses de vida. Aún con el impacto de saber que le quedaba poco tiempo de vida, Marcela tomó las cosas de una manera valiente: se sometió a unas dolorosísimas radiaciones que, pese al pronóstico adverso, le permitieron sobrevivir.

Agradecida con Dios y valorando la nueva oportunidad que la vida le estaba dando, decidió dedicar su vida a servir a los demás. Fue así como hace diez años nació el proyecto de un hogar creado para niños que necesitan una familia con un perfil de menores que han sufrido maltrato y/o abandono..

La ahora fundadora de la casa hogar no tuvo impedimentos para lograr su objetivo: consiguió en tres meses los apoyos necesarios para recibir a su primera niña. Al día de hoy habitan la casa cincuenta y tres niños y por ella han pasado 225 infantes, a quienes Marcela ha amparado sin titubear.

Con seis personas de planta, los patrocinios de empresarios y múltiples voluntarios que vienen a ayudarla desde Canadá, día con día los niños reciben toda la atención para satisfacer sus necesidades básicas y de afecto. ¡Marcela y la gente que la rodea, les comparten su amor a manos llenas!

Fotografía: http://cookingvideos4u.com/wp-content/uploads/mvbthumbs/img_45425_casa-hogar-dulce-refugio-ac.jpg

 

El H. Ayuntamiento de Aguascalientes tuvo la bondad de donar el terreno donde ahora se continúa el proyecto de construcción de las Instalaciones de Casa Hogar Dulce Refugio AC, instalaciones que ya son ocupadas por los menores albergados, gracias su aportación, hoy cuentan con un entorno amplio y agradable.

 Durante los 365 días del año, Marcela se dedica a servir, e incluso ha dejado de lado su vida personal y casi todos los momentos de descanso.

Con estos antecedentes nuestra Universidad Autónoma de Aguascalientes ha abierto un proyecto de servicio social para sumarnos al esfuerzo de “la Ma” y aligerarle la carga. Entre más manos y mentes trabajando existan, lograremos más recursos para que la casa hogar siga funcionando. Ésta es una forma de devolverle a nuestro pueblo, con nuestros actos, algo de lo mucho que hemos recibido.

 

 

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